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¿Es posible salir ardiendo, literalmente, por golpe de calor?

Golpe de calor y combustión espontánea

El calor es un elemento omnipresente en nuestras vidas. Cada verano, y estos últimos años con más frecuencia, sufrimos arduas e intensas olas de calor. ¿Las causas? Variadas. ¿Los remedios? Escasos. Las consecuencias del calor son muy numerosas, incluyendo que sea una gran amenaza para nuestra salud y, en casos excepcionales, incluso para nuestra vida. El golpe de calor es una condición grave y en este artículo, exploraremos 2 fenómenos controvertidos pero muy interesantes: la muerte por calor y la combustión espontánea.

LA MUERTE POR CALOR: GOLPE DE CALOR

El golpe de calor es una condición grave que puede afectar a personas de todas las edades, especialmente durante las llamadas “olas de calor”. Hay que recordar que este concepto hace alusión a un período prolongado de tiempo, excepcionalmente cálido y sofocante, en una región específica y que se caracteriza por temperaturas inusualmente altas durante el día y la noche. Según un estudio realizado por la Universidad de Sevilla, la posibilidad de morir durante estos eventos se incrementa en un 42%. 

Un golpe de calor ocurre cuando el cuerpo no puede regular su temperatura interna debido a una exposición prolongada a altas temperaturas o una actividad física extenuante bajo el calor intenso. Si no se trata adecuadamente, puede ser potencialmente mortal. Se manifiesta con síntomas como mareos, confusión, piel enrojecida y caliente, pulso rápido y respiración acelerada. En casos más graves, pueden presentarse convulsiones y pérdida del conocimiento.

Un golpe de calor puede afectar a personas de todas las edades, pero los grupos más vulnerables son los bebés, los niños pequeños, los ancianos y aquellos que tienen problemas de salud preexistentes o que toman ciertos medicamentos que interfieren con la regulación de la temperatura corporal.

COMBUSTIÓN ESPONTÁNEA: ¿REALIDAD O MITO?

La combustión espontánea es un tema que ha capturado la imaginación popular durante siglos. Se refiere al supuesto fenómeno de que un ser humano puede incendiarse sin una fuente de ignición externa aparente. A lo largo de la historia, ha habido informes anecdóticos de casos de combustión espontánea, pero ni la ciencia ni la medicina modernas no han logrado respaldar la existencia de este fenómeno.

Por ejemplo, Mary Reeser fue una mujer de 67 años que vivía en St. Petersburg, Florida. En julio de 1951, fue encontrada muerta en su apartamento, y gran parte de su cuerpo y muebles cercanos se habían incendiado. Se especuló que la causa de su muerte fue la combustión espontánea. Sin embargo, una investigación posterior concluyó que probablemente la causa fue un cigarrillo mal apagado que inició el fuego, y la grasa corporal de Mary funcionó como una fuente de combustible que alimentó las llamas.

ardiendo de calor

Más reciente, concretamente en 2010, Michael Faherty, un hombre de 76 años de Irlanda, fue encontrado muerto en su casa en un pueblo llamado Galway. Su cuerpo estaba gravemente quemado, y se planteó la posibilidad de que hubiera sido un caso de combustión espontánea. Sin embargo, después de una investigación exhaustiva, los expertos forenses concluyeron que la causa más probable fue un incendio accidental causado por una chimenea defectuosa cerca de donde se encontró el cuerpo.

Aunque no existe evidencia científica sólida que respalde su existencia, algunas explicaciones racionales sugieren la presencia de fuentes de ignición ocultas, acumulación de materiales inflamables, reacciones de oxidación exotérmicas o incluso fricción entre objetos. Sin embargo, la idea de que las personas se quemen de manera espontánea desde adentro sin una causa externa sigue siendo objeto de escepticismo y no ha sido probada científicamente.

CONCLUSIÓN

Tanto el golpe de calor como la combustión espontánea son fenómenos que han intrigado a la humanidad durante mucho tiempo. El golpe de calor es una condición médica seria y real que puede ser mortal si no se trata adecuadamente. Sin embargo, su prevención es posible y ha llevado a una disminución significativa de las tasas de mortalidad.

Por otro lado, la combustión espontánea, aunque ha sido un tema recurrente en la cultura popular, carece de respaldo científico. Los casos que han sido reportados históricamente pueden explicarse de manera más plausible por causas externas y accidentales. En última instancia, es importante estar informados sobre los peligros del calor excesivo y tomar medidas preventivas para proteger nuestra salud. Al mismo tiempo, debemos ser escépticos y cuestionar las afirmaciones extraordinarias hasta que se presenten pruebas científicas sólidas. No todo lo que se diga, se lea o se escuche debe ser cierto…


Consejo Inpharmado

Desde InPharmado queremos dejaros algunos consejos para evitar un golpe de calor:

Hidrátate constantemente para evitar la deshidratación y el golpe de calor.

Viste ropa ligera y transpirable, de colores claros.

Busca sombra y descansa en lugares frescos durante el calor intenso.

Limita el ejercicio intenso en las horas más calurosas del día.

Usa protector solar y evita la exposición directa al sol.

Recuerda si quieres que te facilitemos más información puedes consultarnos.

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