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 La dieta Keto¿La nueva fuente de la eterna jueventud? 

¿Estás pensando en cambiar tu alimentación y perder unos “kilillos” para el verano? Si tu respuesta es afirmativa, sigue leyendo. Y si no has pensado en ello, o consideras que tu forma de alimentarte no debe cambiarse, quédate también, ya que en este artículo hablaremos sobre una de las dietas “más controvertidas” de la Historia (y la que más seguidores está ganando, en base a una investigación realizada por la Universidad de Harvard): la dieta keto.

Origen de la dieta keto y su evolución a lo largo del tiempo

La dieta cetogénica no es una recién llegada a la escena dietética; sus raíces se remontan a la década de 1920, cuando fue desarrollada inicialmente como tratamiento para la epilepsia. A lo largo de los años, ha evolucionado y ha captado la atención del público en general, siendo considerada como una estrategia para perder peso y mejorar la salud metabólica. Este régimen se centra en reducir drásticamente la ingesta de carbohidratos y aumentar el consumo de grasas saludables, llevando al cuerpo a un estado de cetosis, donde quema grasas para obtener energía.

Pero espera, ¿y qué es la cetosis?

La piedra angular de la dieta cetogénica reside en el fenómeno fisiológico conocido como cetosis. Este estado metabólico se alcanza cuando se reduce significativamente la ingesta de carbohidratos, forzando al cuerpo a depender principalmente de las grasas como fuente de energía. Cuando los niveles de glucosa en sangre disminuyen debido a la limitada disponibilidad de carbohidratos, el hígado comienza a descomponer las grasas almacenadas en ácidos grasos y cuerpos cetónicos. Estos últimos, específicamente acetoacetato, beta-hidroxibutirato y acetona, se convierten en las principales fuentes de energía alternativas para el cuerpo y el cerebro.

Tengo dudas, ¿la dieta keto puede tener beneficios para la salud?

Numerosos estudios respaldan los beneficios de la dieta keto, especialmente en términos de pérdida de peso y mejora de los marcadores metabólicos. Un estudio significativo, publicado por Paoli et al. en el European Journal of Clinical Nutrition en 2013 (Beyond weight loss: a review of the therapeutic uses of very-low-carbohydrate (ketogenic) diets – PubMed (nih.gov)), destacó los efectos positivos de la cetosis en la pérdida de peso y la sensibilidad a la insulina. En esta investigación, los participantes fueron sometidos a una intervención dietética que indujo la cetosis al restringir significativamente la ingesta de carbohidratos. Los resultados revelaron una pérdida de peso significativa (5-8 kg en 6 semanas) en un 80% de los sujetos, respaldando la eficacia de la cetosis como un mecanismo para movilizar las reservas de grasas y promover la reducción de peso. Además, se observó una mejora en la sensibilidad a la insulina, lo que sugiere que la dieta keto podría tener beneficios en la regulación del azúcar en sangre y en la respuesta del cuerpo a esta hormona.

Además, investigaciones como la revisión sistemática de Bueno et al. (Nutrients, 2013) (Nutrients | 2013 – Browse Issues (mdpi.com)) sugieren que la dieta keto puede tener impactos beneficiosos en la salud cardiovascular, reduciendo los factores de riesgo como la glucosa y los niveles de insulina. Uno de los hallazgos clave destacados en esta revisión es la capacidad de la dieta cetogénica para inducir cambios favorables en la regulación de la glucosa en sangre. La restricción de carbohidratos característica de la dieta keto conduce a una disminución en los niveles de glucosa circulante, lo que puede ser especialmente beneficioso para aquellos con resistencia a la insulina o diabetes tipo 2. La hiperinsulinemia, caracterizada por niveles elevados de insulina, ha sido vinculada a la inflamación y otros procesos que contribuyen al desarrollo de enfermedades cardiovasculares. La capacidad de la dieta keto para normalizar los niveles de insulina podría, por lo tanto, actuar como un factor protector en la salud del corazón.

Asimismo, la dieta keto ha demostrado ser un aliado en el control de enfermedades como la diabetes tipo 2. Estudios, como el realizado por McKenzie et al. y publicado en el Journal of Medical Internet Research en 2017, han mostrado mejoras significativas en la glucosa en sangre. Además, el estudio también examinó la necesidad de medicamentos en los participantes. Se registró una reducción notable en la dependencia de medicamentos para controlar la diabetes, como la metformina, en aquellos que siguieron la dieta cetogénica. Este hallazgo es de gran relevancia, ya que sugiere que la implementación de esta dieta específica no solo puede tener beneficios a nivel metabólico, sino que también puede traducirse en una disminución de la carga farmacológica

Parece como si todo fuesen beneficios…

No, no es así. A pesar de sus ventajas, la dieta keto plantea problemas importantes, especialmente en términos de sostenibilidad y salud a largo plazo. Estudios, como la investigación comentada anteriormente de Bueno et al. (Nutrients, 2013), han señalado preocupaciones sobre la capacidad de mantener a largo plazo este estilo de alimentación, lo que podría resultar en deficiencias nutricionales y efectos negativos en la salud.

La salud renal también ha sido objeto de preocupación. Ayele et al. (Cureus, 2023) (Is Losing Weight Worth Losing Your Kidney: Keto Diet Resulting in Renal Failure – PMC (nih.gov) ) proporciona evidencia de que la dieta cetogénica podría tener implicaciones negativas en la función renal, especialmente en aquellos propensos a problemas renales. La duración y la intensidad de la cetosis son elementos que merecen una atención detallada cuando se evalúan los posibles impactos de la dieta cetogénica en la salud renal. Si bien la cetosis a corto plazo puede no tener efectos negativos notables en la función renal, la persistencia en este estado durante periodos prolongados podría generar cambios en la composición de los fluidos corporales y la carga sobre los riñones. Los investigadores sugirieron que la exposición a la cetosis a largo plazo podría aumentar el riesgo de estrés renal. La intensidad de la cetosis, por otro lado, se refiere a la profundidad del estado cetogénico alcanzado. Diferentes personas pueden experimentar niveles variables de cetosis según su respuesta individual a la dieta cetogénica y otros factores, como la cantidad de carbohidratos consumidos. Una cetosis más intensa, especialmente cuando se acompaña de una restricción severa de carbohidratos, puede afectar la homeostasis renal al alterar la excreción de ciertos electrolitos y desencadenar cambios en la presión sanguínea.

Además, la supervisión de la ingesta de micronutrientes es muy importante, ya que la restricción de ciertos grupos alimenticios puede conducir a deficiencias nutricionales como la vitamina B1, vitamina B9, vitamina B5, calcio, cobre, hierro, magnesio, manganeso, selenio o zinc.


Consejo Inpharmado

Desde InPharmado queremos recordaros algunos riesgos de la dieta keto:

  • Algunos de los posibles riesgos de la dieta keto incluyen:
  • Deficiencias nutricionales: La restricción de grupos de alimentos puede llevar a deficiencias de vitaminas y minerales. Es crucial asegurarse de obtener los nutrientes esenciales de otras fuentes.
  • Efectos secundarios a corto plazo: Al inicio de la dieta, algunas personas pueden experimentar efectos secundarios como fatiga, mareos, náuseas, irritabilidad y problemas de concentración, conocidos como » gripe keto».
  • Problemas gastrointestinales: La dieta keto puede causar estreñimiento o diarrea debido a cambios en la ingesta de fibra y grasas.
  • Niveles elevados de colesterol: Algunas personas pueden experimentar un aumento en los niveles de colesterol LDL (colesterol «malo») debido al alto consumo de grasas saturadas. Es importante monitorear los niveles de colesterol regularmente.
  • Problemas renales: La dieta keto puede aumentar la carga renal y en algunos casos, podría incrementar el riesgo de problemas renales.
  • Cetoacidosis: Aunque es más común en personas con diabetes tipo 1, la cetoacidosis es una preocupación potencial en la dieta keto, especialmente si no se monitorea adecuadamente.
  • Problemas de salud ósea: La dieta baja en carbohidratos puede afectar la absorción de calcio, lo que podría tener un impacto en la salud ósea a largo plazo.
  • Efectos a largo plazo desconocidos: Aunque hay evidencia de beneficios a corto plazo, los efectos a largo plazo de la dieta keto aún no están completamente comprendidos, y puede haber riesgos desconocidos.

No olvides consultarnos.

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