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La muerte por fuego: entre la inmolación y la tragedia

El acto de inmolación: historia y significado

Muerte por fuego, un acto reivindicativo

La muerte por fuego quizá sea de las más espeluznantes que podemos imaginarnos. Pero pese a lo tremendamente doloroso, quemarse a lo bonzo, es decir, prenderse fuego uno mismo, es un acto de inmolación que, usualmente, se ha usado de forma reivindicativa.

El primer caso que se conoce fue el del monje budista vietnamita Thich Quang Duc, que en 1963 decidió protestar contra el régimen político represivo en Vietnam del Sur con esta técnica.

Más recientemente, el comienzo de la primavera árabe lo marcó la inmolación del joven tunecino Mohamed Bouazizi en la plaza de Egipto. Además de por causas activistas, la muerte en la hoguera llena un frondoso historial de castigos en trágicos episodios históricos.

Causas de muerte por fuego: más allá de las quemaduras

Agonía y dolor

Se sabe que, sin el uso de un acelerante como la gasolina, la agonía hasta la muerte por fuego dura como mínimo 13 minutos, pero las quemaduras no son, normalmente, el principal motivo de la defunción. No existe mucha documentación sobre estas terribles inmolaciones o condenas, pero en los incendios, sobre todo los pequeños y aislados, en los que se quema el cuerpo, las causas letales son variadas.

Múltiples factores mortales de la muerte por fuego

Una es el golpe de calor. La temperatura corporal por encima de 40° C pone la vida bajo amenaza: a 41° C comienza la muerte cerebral y a 44° C, la muerte está asegurada. Otra causa es la descomposición térmica o pérdida de sangre, que sucede cuando se interrumpe el flujo sanguíneo; y una tercera involucra la liberación de fluidos en las quemaduras, incluida la filtración masiva de sangre a través de heridas de carne hirviendo, desangrando al cuerpo mientras trata de repararse a sí mismo.

Todos estos procesos están involucrados en la muerte por fuego.

Muerte por Fuego

El peligro del humo: principal causante de muerte por fuego en incendios

Una amenaza mortal

El humo es la causa principal de las muertes relacionadas por incendios, muy por encima de las quemaduras. Se calcula que la intoxicación durante un incendio es responsable de más del 75% de los fallecimientos relacionados con estos incidentes.

El dato clave del último Estudio de Víctimas de Incendio en España de 2022 es que se registraron 235 muertos
en total en nuestro país entre el 1 de enero y el 31 de diciembre del pasado ejercicio, 176 de ellos en vivienda,
cifras que lo convierten en el peor ejercicio desde la primera edición de este informe (2010) y que nos sitúa
en entornos que no se conocían en nuestro país desde principios de la década de los 90 del siglo pasado

Fundación Mapfre

Múltiples formas de daño

El humo daña el organismo de tres modos diferentes: asfixia, quemaduras en las vías respiratorias y daños a nivel celular ocasionados por los tóxicos en combustión .

Pérdida de líquidos y sus consecuencias

Quemaduras: una realidad mortal

Las quemaduras son una realidad mortal que afecta a un gran número de personas en todo el mundo. Aunque en términos de cifras de mortalidad pueden parecer menos alarmantes que las causadas por el humo en incendios, su impacto en la salud de quienes las sufren puede ser devastador. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), aproximadamente 180,000 personas mueren cada año a causa de quemaduras amplía las cifras de la denominada muerte por fuego..

Complicaciones de las quemaduras y otro desenlace en la muerte por fuego

Las quemaduras graves pueden tener consecuencias mortales debido a varios factores, entre ellos la pérdida rápida de líquidos y electrólitos del cuerpo. Cuando se produce una quemadura grave, la piel, que actúa como una barrera protectora contra la pérdida de líquidos, se daña severamente. Esto puede resultar en una pérdida masiva de fluidos corporales, lo que lleva a desequilibrios en los niveles de líquidos y electrólitos en el organismo. La deshidratación y el desequilibrio electrolítico pueden provocar complicaciones graves, como insuficiencia renal, shock y fallo multiorgánico.

Además, las quemaduras graves aumentan significativamente el riesgo de desarrollar sepsis, una respuesta inmunitaria descontrolada del cuerpo a una infección. Cuando la piel se daña, se abre una puerta de entrada para que las bacterias y otros patógenos ingresen al cuerpo.

Si estas bacterias ingresan al torrente sanguíneo, pueden provocar una infección generalizada y potencialmente mortal conocida como sepsis. La sepsis puede causar una cascada de efectos dañinos en todo el cuerpo, incluyendo inflamación sistémica, coagulación anormal de la sangre y disfunción de órganos.

La incineración de cuerpos: un proceso estudiado

Un final difícil de contemplar

La incineración de cuerpos es un proceso sombrío pero estudiado que se lleva a cabo en diferentes partes del mundo como una forma de disposición final de los restos humanos. Aunque pueda resultar difícil de contemplar, entender este proceso puede arrojar luz sobre cómo se manejan los cuerpos después del fallecimiento y los aspectos técnicos involucrados en la incineración.

Proceso y resultados

Durante la incineración, el cuerpo se coloca en un horno crematorio, donde se expone a temperaturas extremadamente altas que oscilan entre 800ºC y 900ºC grados centígrados. Estas temperaturas son lo suficientemente altas como para descomponer completamente los tejidos orgánicos y reducir el cuerpo a cenizas y fragmentos óseos.

El proceso de incineración generalmente dura entre dos y cuatro horas, dependiendo del tamaño y la composición del cuerpo. Durante este tiempo, el calor intenso descompone gradualmente los tejidos blandos, mientras que los huesos se someten a un proceso adicional para asegurar su completa desintegración. La incineración normalmente no es una muerte por fuego, sino un proceso de tratamiento de cadáveres post-mortem.

El misterio de la combustión humana espontánea

Más allá de la ciencia, otro tipo de muerte por fuego

Quizá hayas oído hablar de casos en los que, sin razón aparente, personas empiezan a arder hasta incinerarse. El fenómeno se llama combustión humana espontánea y es uno de los asuntos paranormales que más llaman la atención. Si quieres saber más sobre este proceso, te recomiendo que visites el artículo de nuestra Doctora de confianza, Belén del Río: Es posible salir ardiendo literalmente por un golpe de calor.


Consejo Inpharmado

Desde InPharmado y tras los acontecimientos acaecidos en Valencia esta semana, queremos dejaros algunos tips importantes de actuación, si nos encontramos en el interior de un edificio en llamas:

  • Busca un refugio seguro: Si no puedes salir del edificio de inmediato, busca una habitación con una ventana que dé al exterior. Esto te permitirá señalar tu ubicación a los equipos de rescate.
  • Cierra las puertas: Si te encuentras en una habitación con puertas, ciérralas para evitar que el humo y el fuego se propaguen con mayor rapidez. Usa trapos mojados u otros materiales para sellar las rendijas alrededor de la puerta y evitar la entrada de humo.
  • Mantén la comunicación: Si tienes un teléfono móvil contigo, llama al número de emergencia y proporciona detalles precisos sobre tu ubicación y la situación en la que te encuentras.
  • No te escondas en armarios o bajo muebles: Aunque pueda parecer tentador esconderse, esto podría dificultar la tarea de los equipos de rescate para encontrarte. Es mejor permanecer en un área donde puedas ser visto o escuchado con facilidad.
  • Usa una linterna: Si tienes una linterna a mano, úsala para señalar tu ubicación a los equipos de rescate o para iluminar tu camino si te encuentras en un área oscura debido al humo.
  • Moja tu ropa: Si tienes acceso a agua, moja tu ropa para evitar que se prenda fuego. Esto puede proporcionarte una capa adicional de protección contra las llamas.
  • Mantén la cabeza baja: Si el humo es denso, mantén la cabeza lo más cerca posible del suelo para respirar aire más limpio y fresco.
  • Busca una salida alternativa: Si la puerta principal está bloqueada por el fuego o el humo, busca una salida alternativa como una ventana o una escalera de incendios.
  • Sé visible: Si estás en una ventana, agita una prenda de vestir de color brillante o un objeto llamativo para llamar la atención de los equipos de rescate en el exterior.
  • Mantén la esperanza y sigue las instrucciones: Mantén una actitud positiva y sigue las instrucciones de los equipos de rescate una vez que lleguen a tu ubicación. Confía en que están haciendo todo lo posible para sacarte de manera segura del edificio en llamas.
  • Comprueba la puerta antes de abrirla: Antes de abrir una puerta, toca la parte superior para verificar si está caliente. Si la puerta está caliente, es probable que haya fuego al otro lado y deberías buscar una ruta alternativa.
  • Mantén bajo el humo: Si el edificio está lleno de humo, mantente cerca del suelo donde el aire esté más limpio y más fresco. Puedes respirar más fácilmente gateando o arrastrándote.
  • Cubre tu boca y nariz: Usa una prenda de ropa húmeda para cubrir tu boca y nariz y así filtrar el humo y las partículas dañinas.

No olvides consultarnos.

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