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Septiembre, cuando las compras compulsivas se convierten en un gran problema…

Vamos a empezar este blog sobre las compras compulsivas con un gran tirón de orejas: En España se desperdicia aproximadamente el 30% de los alimentos que se venden y, ¡ojo!, el 40% de los alimentos que se elaboran o preparan en casa o en servicios de restauración. Pero aún hay más: de los aproximadamente 70 a 80 mil millones de euros de alimentos que se desperdician cada año, gran parte de ellos son perfectamente comestibles y nutritivos. Y si estos datos los extrapolásemos a otros ámbitos como el textil, tecnológico, aseo… las cifras serían aún peores.

Bibliografía
De Agricultura, M., Alimentación, Y., Ministerio De Agricultura, & Alimentación, P. Y. (s/f). Aviso legal: los contenidos de esta publicación podrán ser reutilizados, citando la fuente y la fecha en su caso, de la última actualización. Gob.es. Recuperado el 3 de septiembre de 2023, de https://www.mapa.gob.es/es/alimentacion/temas/desperdicio/27informepanelcuantificaciondesperdicioenhogares2021_tcm30-639556.pdf

Para sentirse “sarcásticamente” orgullosos…

Para no meternos en “camisas de once varas”, vamos a seguir utilizando los alimentos como ejemplo del problema a tratar en este post. Estos productos de consumo se pierden o desperdician por una variedad de razones: la sobreproducción, las compras excesivas, los precios inestables, transporte inadecuado, mala planificación (lo que coloquialmente se llama “llenar antes el ojo que el estómago”), la confusión sobre las etiquetas… De todas las mencionadas, quiero hacer hincapié en una concreta: las compras compulsivas, ya que estas pueden suponer la pérdida de hasta el 50% de los alimentos que se adquieren mensualmente.

¿Existe el Síndrome del comprador compulsivo?

La Asociación Americana de Psiquiatría (APA) no reconoce las compras compulsivas como un trastorno mental propiamente dicho. Debido a esto, no hay criterios consistentes para su diagnóstico. No obstante, en la actualidad, los psiquiatras debaten si las compras compulsivas deben clasificarse como un trastorno adictivo, trastorno obsesivo-compulsivo, dificultad para la regulación del estado de ánimo o trastorno de control de impulsos. Para hacernos una idea de lo que ocurre dentro de la mente de una persona considerada como compradora compulsiva, debemos tener en cuenta las siguientes características:

  • Sienten un impulso abrumador e incontrolable de comprar cosas, incluso cuando no lo necesitan o no pueden permitírselo.
  • Realizan compras con frecuencia, a menudo de manera sin justificar, sin planificación previa y sin considerar las consecuencias financieras.
  • Son especialmente susceptibles a las ofertas, descuentos y promociones, lo que puede llevar a compras excesivas.
  • Adquieren objetos que no necesitan o que nunca usarán, acumulando estas compras dentro de su hogar.
  • Experimentan una sensación de satisfacción o alivio temporal después de realizar una compra, pero esta sensación desaparece rápidamente.
  • Después de las compras, a menudo se sienten culpables, avergonzados o deprimidos por su comportamiento.
  • Las compras compulsivas pueden llevar a problemas financieros graves, como deudas acumuladas o dificultades para cubrir gastos básicos.
  • Pueden mentir sobre sus compras o tratar de ocultarlas a amigos y familiares para evitar el juicio o la confrontación.
  • El trastorno de compra compulsiva puede causar conflictos en las relaciones personales, ya que los seres queridos pueden verse afectados por el comportamiento de compra.
  • Algunas personas recurren a las compras como una forma de lidiar con el estrés, la ansiedad u otros problemas emocionales.
  • Sienten que no pueden detenerse o controlar su comportamiento de compra, incluso cuando desean hacerlo.

Dentro del ámbito médico, este síndrome sigue siendo un auténtico desconocido. Si se reconoce que muchas personas que compran compulsivamente lo hacen como un mecanismo de afrontamiento para enmascarar emociones difíciles como el estrés, la ansiedad y la baja autoestima. Pero, ir de compras solo proporciona un alivio temporal de sus luchas. Su incapacidad para controlar sus deseos eventualmente los deja con un abrumador sentimiento de culpa y vergüenza, que les va pasando factura a lo largo del tiempo.

¿Las compras compulsivas se agudizan en septiembre?

En la actualidad, no existen estudios que evidencien una casuística directa entre este síndrome y el mes de septiembre, pero sí se relaciona muy fuertemente con la depresión postvacacional, con el estrés del comienzo del año financiero y con la vuelta a la normalidad de los escolares y universitarios. Aunque oficialmente no exista asociación evidente, en muchos países como Alemania o Suiza está prohibido prolongar o realizar campañas de rebajas, a causa de la gran probabilidad de que los consumidores adquieran productos innecesarios a causa de su estado de ánimo.

Si se conoce fielmente, y con gran evidencia científica, que algunas personas pueden experimentar un aumento en sus impulsos de compra compulsiva durante ciertas épocas del año, como las temporadas de rebajas o festividades en las que se realizan compras de regalos, como la Navidad.

¿Existe relación entre el Síndrome del comprador compulsivo con el Síndrome de Diógenes?

En base a estudios recientes, sí, existe una relación entre el Síndrome del comprador compulsivo y el Síndrome de Diógenes. Aunque son dos trastornos diferentes, están relacionados por la acumulación de objetos, aunque sus causas y manifestaciones son distintas. En el primero, las personas sienten un impulso irresistible de comprar cosas, a menudo de manera impulsiva y sin considerar las consecuencias. Esto puede llevar a una acumulación de objetos en el hogar, pero la principal característica (y más problemática) es la adquisición compulsiva. En el Síndrome de Diógenes se produce la acumulación extrema y patológica de objetos, pero a diferencia del comprador compulsivo, los afectados no adquieren nuevos objetos de manera compulsiva, sino que tienden a recogerlos de la basura (a menudo en cantidades abrumadoras). Esta acumulación es el resultado de la incapacidad de desechar objetos y puede ir acompañada de un deterioro significativo en las condiciones de vida y de salud.

Reflexionemos sobre las compras compulsivas…

Un exceso de compras compulsivas, impulsados principalmente por nuestro estado de ánimo, puede derivar en graves consecuencias tanto económicas como personales a quien las realiza. Por ello, en la actualidad se pretende dar luz a este gran problema, en el que todos podemos caer algún día. Es muy importante que cada uno de nosotros se tome un momento para reflexionar antes de comprar algo, ya sea comida, ropa o cualquier otro producto. Que consideremos si realmente necesitamos lo que estamos a punto de adquirir o si estamos actuando impulsivamente para aliviar momentáneamente el estrés o la ansiedad. Con esta simple acción podríamos reducir, por ejemplo, el tan nocivo desperdicio de alimentos y, al mismo tiempo, mejorar nuestra calidad de vida y nuestra salud física y mental.


Consejo Inpharmado

Desde InPharmado queremos dejaros algunos consejos para evitar o ayudar a trabajar este tipo de trastornos:

1. Reconocimiento y autoconciencia: Lo primero es reconocer que se tiene un problema de compra compulsiva. La autoconciencia es fundamental para iniciar el proceso de recuperación. La persona debe admitir que la compulsión a comprar está afectando negativamente su vida.

2. Establece un presupuesto: Crea un presupuesto realista y detallado que incluya tus ingresos y gastos. Esto te ayudará a tener un control más estricto sobre tus finanzas y a evitar compras impulsivas que excedan tus posibilidades económicas.

3. Establece metas financieras: Define metas claras a largo plazo para tus finanzas, como ahorrar para un fondo de emergencia o para un viaje especial. Esto te dará una razón adicional para controlar tus compras impulsivas y enfocarte en tus objetivos financieros.

4. Evita las tentaciones: Elimina o reduce la exposición a lugares y situaciones que te induzcan a comprar de manera compulsiva. Evita las tiendas en línea y los centros comerciales si no es necesario.

5. Practica la autorregulación emocional: A menudo, las compras compulsivas están relacionadas con las emociones. Aprende a identificar tus emociones y busca formas saludables de lidiar con ellas, como la meditación, el ejercicio o hablar con un terapeuta.

6. Apoyo profesional: Considera buscar ayuda de un terapeuta o consejero especializado en adicciones si sientes que no puedes controlar tu compulsión por las compras. La terapia cognitivo-conductual (TCC) y la terapia de grupo pueden ser eficaces en el tratamiento del síndrome de compra compulsiva.

7. Informa a tus seres queridos: Comparte tu problema con amigos y familiares de confianza para que te puedan apoyar en tu proceso de recuperación. El apoyo social es crucial para superar cualquier adicción.

8. Controla tus tarjetas de crédito: Limita el acceso a tus tarjetas de crédito y utiliza efectivo en lugar de tarjetas cuando sea posible. Esto te ayudará a ser más consciente de tus gastos.

9. Lleva un registro de tus compras: Mantén un registro detallado de todas tus compras. Esto te permitirá identificar patrones y áreas problemáticas en tu comportamiento de compra.

10. Sé paciente: La recuperación de la compra compulsiva puede llevar tiempo. No te desanimes si tienes recaídas. Lo importante es seguir trabajando en la mejora de tus hábitos de compra y buscar apoyo cuando sea necesario.

Recuerda si quieres que te facilitemos más información puedes consultarnos.

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