Saltar al contenido

Si Darwin hubiese nacido en esta Época sería un fanático de la microbiota

Los ignorantes negacionistas a los descubrimientos científicos, desde terraplanistas hasta antivacunas, no son nuevos individuos surgidos en los últimos tiempos que corren y que desarrollan su desinformación a través de redes sociales. A Charles Darwin, que revolucionó a todo el mundo con una idea tan ingeniosa como la evolución de las especies, muchos lo desacreditaron y difamaron, alegando que su teoría venía a decir que la especie humana provenía del mono, hasta una botella de anís lleva su cara con motivo de burla a una genial hipótesis que acabaría por ser demostrada.

La selección natural y su influencia en la biología y sociología.

La selección natural que este hombre expuso en su libro «El Origen De Las Especies«, rige desde la fisiología y anatomía de un ser vivo hasta su comportamiento en el presente y en el porvenir del ecosistema en el que habita, por ello es fundamental para comprender como la biología y la sociología, ciencias a priori muy distantes pero que,
vistas desde una visión holística de la existencia de todo, orgánico e inorgánico, se encuentran tan relacionadas entre sí como lo están con el medio que los rodea.

Aquellos individuos que se encuentren mejor adaptados al mundo en el que habitan tendrán mayor probabilidad de sobrevivir, extendiendo su singularidad genética a su descendencia, que jugarán sus cartas tal y como ya lo hiciesen sus antepasados para continuar con su estirpe. Así sucede con la especie humana y con todo ser vivo que
puebla este planeta, desde tan minúsculos microorganismos como son los virus, hasta ballenas y elefantes, los animales más pesados que actualmente recorren el planeta.

Todo lo que hoy es el mundo, se ha construido por mutaciones y descubrimientos esporádicos a que, a base de pruebas de ensayo y error, fueron seleccionando a aquellas especies que, por ingenio o fortuna, pusieron a punto sus capacidades para hacer frente a lo que aconteciese en su entorno. En efecto, toda esta evolución se rige
por un fino equilibrio con el medio en el que se hallan y que establece un sesgo categórico sobre aquellos organismos mal preparados para lidiar con las tesituras del ecosistema. De esta forma todos los habitantes de este mundo estamos relacionados con el medio y entre nosotros, formando parte de este equilibrio tan delicado que dirige nuestra existencia.

Precisamente, las relaciones entre especies tienen un peso fundamental en esta lucha sin tregua por la supervivencia, así pasó el lobo a convertirse en un Yorkshire o un virus capaz de paralizar una sociedad en un constipado. De la misma manera que el peligroso lobo se transformará de un temible enemigo a ser el mejor amigo del hombre, bacterias y otros microorganismos que, al contrario que otros famosos por las enfermedades que ocasionan, encontraron la manera de sobrevivir a la extinción instalándose en las superficies del organismo de seres vivos de mayor tamaño.

La coevolución de la microbiota y su relación simbiótica con los seres vivos.

Estos microorganismos, comensales de otro superior, son conocidos como la microbiota y forman una sociedad en toda regla, compuesta por innumerables especies de hongos, bacterias, virus y arqueas que dialogan entre sí a través de moléculas que secretan al medio, fenómeno que recibe el nombre de quorum-sensing, y con el propio organismo en el que se hospedan. Por ello, es apropiado hablar de una coevolución sucedida a través de millones de años que ha establecido una relación simbiótica entre los microorganismos que habitan en intestino, piel y otras superficies de su hospedador, él les proporciona un nicho en el que desarrollarse y, los pequeños inquilinos, ciertas ventajas para hacer frente a los peligros de un medio hostil.

La protección frente a otros microscópicos invasores potencialmente perjudiciales es una entre muchas más de las ocupaciones que desempeña la microbiota de un ser vivo. Ocupan un lugar vulnerable al ataque de los microorganismos patógenos e impiden que estos proliferen mediante una competición puramente física y la secreción de moléculas con actividad antimicrobiana, además modulan el sistema inmunitario preparando a las defensas del organismo que los hospeda para la batalla.

El papel fundamental de la microbiota en la supervivencia de los organismos superiores.

Es inevitable percibir el papel fundamental que realiza esta comunidad de microorganismos en la supervivencia de cualquier especie de organismos superiores y, de esta forma, asegurar su perpetuidad y la de ellos mismos e imaginarse la cara de perplejidad de Darwin al conocer que no somos únicamente un individuo luchando contra el medio, sino una sociedad filogenéticamente heterogénea sincronizada para dar continuidad a la vieja costumbre de sobrevivir.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

es_ES
es_ES
Abre el chat
1
💬 Necesitas ayuda?
Escanea el código
Hola 👋
Cómo podemos ayudarte?